12 de mayo de 2014

Ingreso en la Orden del Temple



      Bienvenidos iniciados, ¿se podía estar casado para ingresar en la Orden del Temple?, ¿los votos de castidad, pobreza, obediencia, podían suprimirse?, ¿niños y mujeres eran aceptados en la Orden?. Algunas de estas preguntas y dudas, podremos resolverlas hoy, espero vuestra propia opinión…


     
       SOBRE EL INGRESO DE LOS CABALLEROS.

      A la hora de ingresar en la Orden se tenía que tener en cuenta que al ser una orden religioso-militar, los caballeros debían jurar unos votos y obligaciones de índole monásticas: castidad, pobreza y obediencia.
      Un dato importante es que estos votos, eran perpetuosasí, cuando la Orden del Temple se suprimió, aquellos templarios que se salvaron, debían ingresar en otra orden religiosa, siempre que antes se hubieran reconciliado con la iglesia.

      Una de las características de la milicia templaría era la humildad, nada le pertenecía a la persona, logros, hazañas, cosas materiales, nada era propio, todo pertenecía a la Orden. No existe la  individualidad, lo personal, solo la Orden como un todo. Virtud reconocida hoy en las Unidades de Élite del ejército.
      Todos viven, luchan y trabajan para y por el honor de la Orden.
      Un echo importante es la perdida del apellido por parte de los caballeros cuando entraban en la Orden, se llamaban por su nombre de pila (exceptuando los altos dignatarios, de los cuales se conoce nombre y procedencia).

      Entre algunas de las condiciones que se debía cumplir para obtener el hábito templario se encontraban:
-         Debía de ser cristiano.
-         No estar excomulgado.
-         No  haber formado parte de otra congregación monástica.
-         Debía tener la edad suficiente para manejar con soltura la espada y realizar las labores de caballero de manera correcta, esto se entiende y tiene sentido, ya que debía tener fuerza y destreza física necesaria para empeñar la misión a realizar.
-         Estar limpio de lepra, epilepsia o enfermedad contagiosa.

      Existe controversia entre si podía estar casado o no para entrar en la Orden, se ha encontrado documentación en la que aquellos caballeros que quisieran profesar en la Orden y estuvieran casados, debían presentar una carta de sus esposas, en ellas le piden  permiso para fundar y llevar la vida canónica, liberándolo de alguna manera de su unión.

     Carta del Archivo de la Catedral de Chartres:
      “Yo Agnes, esposa de Andre de Lemosín, habiéndome pedido mi esposo la libertad que necesita para ingresar como caballero profeso en la Orden del Templo de Jerusalén, con animo de purgar sus pecados y salvar su alma, por la presente concedo la susodicha libertad, con el único deseo de que el pueda alcanzar la salvación eterna sin que yo sea un obstáculo para ello.
      Son testigos Adam, nuestro criado, y fray Alaric de Troyes, nuestro capellán. Dado en Tours, siendo el mes de septiembre del año del Señor de 1190”.



     En la ceremonia de admisión, se le informa de las obligaciones a asumir, de no poder actuar según “su voluntad”, de seguir las normas y órdenes que se le diera, en definitiva de la dureza e incomodidad que va a encontrar en esta nueva vida que acepta libremente.
      Se  lee la Regla para poner en conocimiento todo lo mencionado anteriormente.
      Tras un periodo de reflexión; el postulante tiene responder si quiere o no seguir adelante.
      En caso afirmativo pasa una entrevista en la que una de las preguntas es sobre  su intención de ingresar en la Orden.
      Realiza el juramento y el maestre le coloca el manto blanco sobre sus hombros, ata sus cordones, le bendice, seguidamente le abofetea  para que no olvide.
     Todos los miembros abandonaran la sala, excepto el nuevo caballero, permanecerá tumbado boca abajo con los brazos en cruz hasta que otro Hermano vaya a buscarlo. 
      A partir de este momento y como miembro de la Orden, debía regirse por la estricta Regla.

      En algunos libros aparece o ha surgido el tema de el beso en la boca entre maestre-aspirante; en los libros de caballería, era normal besar al nuevo caballero como bienvenida a su nuevo status, lo mas probable es que el beso que el maestre da al aspirante, ya convertido en Hermano de la Orden,  significa una transmisión de conocimientos del maestro a su elegido; Jesús lo solía hacer con sus discípulos.
      De hecho, cuando son llamados a declarar en el juicio para su disolución, uno de los cargos era que se besaban en la boca y en el culo, esto último seria añadido para exaltar las buenas mentes de la época.


     Siguiendo con el ingreso en la Orden, en un principio se mantenía un periodo de prueba para el nuevo caballero, sin embargo, la necesidad de soldados en Tierra Santa, haría que este periodo se abandonara, excepto en aquellos casos que podían ser impuestos por el maestre; se les enseñaba normas, usos, costumbres y comportamientos, ya que se entrenaban para el combate contra los infieles, a la vez que debían compaginar con sus obligaciones monásticas.

      SOBRE EL INGRESO DE NIÑOS Y MUJERES.
      El reclutamiento de niños se desaconsejaba en la Regla y estatutos de la Orden.

    CAPITULO LXII:
    Que los niños, mientras sean pequeños, no sean recibidos entre los Hermanos del Templo
    Aunque la Regla de nuestro santo Padre permite tener en congregación a niños, nosotros no lo alabamos y así de los tales no os encarguéis. Pero aquel que tenga por designio meter a su hijo o a su pariente a la Milicia del Templo, críelo  hasta la edad que tenga la fuerza y el valor para llevar las armas, a fin de extirpar de Tierra Santa a los enemigos de Cristo. Luego, según la Regla, el padre o los parientes le conduzcan en medio de los hermanos y declaren a todos su petición: No lo ofrezcamos en la infancia, sino después de hecho hombre.

      Podemos decir que cambiaron el reclutamiento por el acogimiento, tener en cuenta que muchos de sus benefactores ofrecían sus hijos a la Orden (*oblatos), y no era conveniente contradecirlos. Asimismo, la gente humilde donaban a sus hijos buscando un mejor futuro para ellos, los hermanos se encargarían de su educación y manutención, eso si, siempre regidos y siguiendo la Regla y estatutos; en un futuro podían elegir quedarse o marchar, la mayoría decidían quedarse en la Orden, formando parte de su ejercito o desempeñando distintas tareas domesticas o militares, un nuevo miembro era siempre bienvenido, y mas cuando había sido enseñado y entrenado para serlo.

      En relación a la mujer, como siempre estaría vetada en la Orden militar, según su CAPITULO LVI: Los caballeros no tendrán Hermanas asociadas
     Como es peligroso asociarse con Hermanas, porque el antiguo enemigo ha alejado a varios del verdadero camino del Paraíso por la compañía de las mujeres. Por tanto, que las mujeres no sean admitidas como Hermanas en la casa del Templo. Es por eso,  queridos Hermanos, que no consideramos apropiado seguir esta costumbre, para que la flor de la castidad permanezca siempre impoluta entre vosotros.

       Como ocurre por desgracia a lo largo de la historia, la mujer es el peligro y arma de tentación del Diablo….
      Aunque la  realidad demuestra que también serian necesarias, por un lado tendríamos las “Hermanas” que al igual que los Hermanos templarios tendrían que pronunciar sus votos, y después se encontraban las “Compañeras”, por ejemplo: Cuando un matrimonio se donaba al Temple, en el momento que el marido moría, esta se convertía en Hermana.
      Ahora quedaba solucionar donde vivirían, apareciendo dos opciones:
-         Estructura conventual mixta de los monasterios dobles: Aquí un establecimiento masculino estaba asociado a uno femenino bajo el mando de un abad o abadesa.
-         Convento femenino tradicional.

      La Orden optaría por una estructura doble, tenemos el ejemplo de Ermengarda de Oluja como encomendadora de Rourel en 1198, encomienda doble:
     
     (…..) dama Ermengarda de Ulaya (Oluya), hermana de la caballería del Temple y por entonces comendadora de la casa de Rourell, del hermano Ramón Solsona, del hermano Juan, del hermano Guillermo Escanset, de Titborga y de  los demás hermanos-hermanas presentes y por venir….
      Acta fechada 11 agosto 1198, ingreso de Berenguer Duran en la caballería del Temple.


     Estos datos están sacados del libro “Caballeros de Cristo” de Alain Demurger;  de todos los libros y documentos que he leído, que no han sido pocos, solo en una ocasión encontré  una tal Urraca de Portugal nombrada como “Sorories Templi”; he buscado información y no he conseguido nada, como pasa  con tantos datos de la historia, puede ser que se hayan desaparecido, pero me niego a creer esto; sin embargo, si realmente fueron tan estrictos con la Regla como se suele mencionar continuamente, la mujer estaba fuera de sus vidas, y si fuera cierto que formaban una rama femenina de la Orden, que seria lo mas normal, no creo que fuera cerca y menos aun conviviendo con los Hermanos.

      Cada uno/a  deberéis sacar vuestras propias conclusiones, lo que si se, es que no me rendiré, y seguiré buscando información y compartiéndola con aquellos que quieran saber mas sobre la Orden del Temple.

     Bibliografia:

- Codex Templi. Temple España
- Los templarios y otros enigmas medievales. Juan Eslava Galan
- Templarios, griales, vírgenes negras... Juan Eslava Galan
- Caballeros de Cristo. Alain Demurger

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